Niños divirtiéndose en sala de psicomotricidad levantando las piezas de los juegos

PSICOMOTRICIDAD RELACIONAL: VIVENCIA EN PRIMERA PERSONA



La psicomotricidad relacional se diferencia de la psicomotricidad tradicional puesto que ésta última se enfoca en desarrollar o mejorar movimientos motores que pueden estar debilitados, retrasados o simplemente no existir debido a diversos factores. En cambio la relacional o vivenciada se encamina a que el niño adquiera autonomía y se convierta en un ser abierto y capaz de hacer frente a los miedos. Pone el foco en el individuo como ser integral, al cual no se le impone nada sino que se espera que éste proponga una acción motivada por un deseo espontáneo que nace de sus potencialidades.

Principios:

La globalidad: El niño o niña es un ser global, integral. Se consideran todas sus dimensiones, intelectual, emocional, afectiva y social. Es el eje central de su proceso de aprendizaje ayudado por un mediador capaz de detectar y prevenir dificultades e intervenir según se considere necesario.

El juego espontáneo: Es considerado como la manera que tiene el niño o la niña para mostrarse tal como es. A través del juego expresa sus sentimientos, emociones, descubre su entorno, interactúa con su cuerpo y los objetos, interpreta el mundo y consolida aprendizajes.

Bernard Aucouturier divide el juego en tres dimensiones: el juego sensoriomotriz, el juego simbólico y el juego cognitivo.

La pedagogía del descubrimiento: Se refiere a situaciones espontáneas y cambiantes que conducen a niños y niñas a diferentes formas de expresión y grados de abstracción según su personalidad y motivación.

Si quieres conocer más detalles, busca los textos de Bernard Aucouturier, pedagogo francés, creador de la práctica psicomotriz.