diferentes decursos que fomentan el pensamiento científico: binoculares, sensores, imanes, animales, etc.

LA FORMACIÓN DEL PENSAMIENTO CIENTÍFICO EN LA INFANCIA



¿El pensamiento científico aparece de manera natural durante la infancia? ¿De qué manera la interacción con el entorno que permite desarrollar y enriquecer las habilidades científicas en los niños?

Al llegar a la edad escolar, los niños ya tienen un conocimiento muy rico sobre cómo funciona el mundo que los rodea (aunque a veces éste sea equivocado), que han construido básicamente a través del juego y la exploración. El juego exploratorio infantil implica un acercamiento a la realidad en que los niños experimentan, mediante prueba y error, los efectos de sus acciones y buscan evidencias para interpretar lo que sucede (Gopnik y Meltzoff, 1997). Así, prediciendo y experimentando continuamente, explorando relaciones causa-efecto y poniendo aprueba distintas ideas, los niños obtienen las evidencias que les ayuda a aprender.

Conscientes de la importancia de contar con recursos educativos pertinentes, en Mirada Educativa hemos desarrollado los Minilab, organizados para establecer mediante la experimentación no sólo los conceptos científicos correctos, que serán la base de su formación en Ciencias; sino también promover el interés en el mundo que los rodea, sus fenómenos físicos y la exploración de la Naturaleza.

Fuente: “Educar mentes curiosas: la formación del pensamiento científico y tecnológico en la infancia.” Furman, Melina.